En este texto, Lenin nos recuerda que tanto socialistas como comunistas deben respetar las decisiones de los pueblos, cuando éstos deciden recorrer el camino de la historia independientemente de otros Estados, que tomen decisiones por ellos. No hay nada contradictoria en ser comunista o socialista y desear la independencia del país por el que se lucha, siempre que se realice desde un punto comunista. Lo contrario, negar esta realizar, es de colaboracionistas con los ejércitos imperialistas que secuestran la opinión de los pueblos.