La crisis española no es solo una crisis económica, es una crisis mucho más profunda y las izquierdas revolucionarias e independentistas no deben de caer en esa trampa, no deben dejarse engañar por los tópicos creados por la intelectualidad española. Las izquierdas revolucionarias e independentistas deben saber ser independientes y saber analizar realmente la situación para poder plantear una estrategia que les lleve a acabar con el Estado capitalista y construir el Estado socialista por el que luchan.